Reduce la vibración y deformación de la estructura.
Reduce las fuerzas sísmicas sobre la estructura.
Protege las juntas y asegura continuidad funcional.
Protege las tuberías frente a desplazamientos.
Monitorea la respuesta sísmica de las estructuras.
Garantiza uniones seguras y continuas del acero.
Fijaciones de alta resistencia al concreto.
Optimiza el soporte de instalaciones.
Facilita conexiones estructurales seguras.
Permite fijaciones rápidas y de alta capacidad.
Facilita el izaje seguro de elementos prefabricados.
Impide la propagación del fuego y el humo.
Protege el acero durante un incendio.
Aislamiento térmico con resistencia al fuego.
Protege conductos de distribución de aire.
Protege a los aisladores sísmicos del fuego.
Impermeabiliza el concreto desde su interior.
Impide filtraciones en estructuras enterradas.
Garantiza la continuidad de la vía.
Transfiere cargas y absorbe el movimiento.